Apocalipsis 3.1-6 - Apocalipse 3.1-6

Auxílio Homilético

17/12/1989

Prédica: Apocalipsis 3.1-6 – Apocalipse 3.1-6
Autor: Eugênio Araya
Data Litúrgica: 3º Domingo de Advento
Data da Pregação: 17/12/1989
Proclamar Libertação - Volume: XV

 

Me parece que este es el tercer estudio en que se trata el texto de Ap 3,1-6. Encontramos dos en el volumen IX de los pastores Dario G. Schaeffer y Edson Edilio Streck.

l - El texto

Hay tantas versiones y adaptaciones del texto, tanto en alemán como en español que es necesario mirar un poco el original.

1. Y así escribe el ángel de la Iglesia de Sardes: Esto dice el que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas: Conozco tus obras; de nombre vives, pero estás muerto.

2. Anda alerta y fortalece al resto de los que iban a morir. No he encontrado tu obra acabada delante de Dios.

3. Recuerda, pues, Io que has recibido y has oído, guárdalo y conviértete. Porque si no estás despierto, llegaré como ladrón, sin tener idea de la hora en que yo llego sobre ti.

4. Pero tienes algunos en Sardes que no han manchado sus vestidos, y ellos caminarán conmigo con vestidos blancos, porque son dignos.

5. El que triunfe se vestirá de blanco, y nunca borraré su nombre del Libro de la Vida, y confesaré su nombre ante mi Padre y ante su ángel.

6. El que tiene oídos que oiga Io que el Espíritu le dice a la iglesia.

V. 1a: Y así escribe el ángel de la iglesia de Sardes. Sardes, la ciudad tenía fama de lujo y de que sus habitantes llevaban una vida licenciosa. Era la antigua corte del rey de los lidios; allí había vivido el Rey Creso, cuyo nombre pasó a la historia como sinónimo de rico. El culto predominante en Sardes era el de la diosa Cibeles. En esa época en que se escribe este texto los habitantes de esa ciudad viven principalmente de la industria de la lana. La ciudad ha caído y ya no tiene su viejo esplendor.

V. 1b: Esto dice el que tiene los siete espirítus y las siete estrellas. El número tiene gran importância en este libro del NT. El siete que se nombra 54 veces significa la perfección. Hay un uso frecuente de los números como símbolos que parecen tener una finalidad específica, pero que no puede ser definido.

V. 1c: Conozco tus obras, de nombre vives, pero estás muerto. Estás muerto. Se conservan las apariencias del cristianismo en esa iglesia, pero sus miembros, fuera de unos muy pocos, han vuelto a caer en la muerte espiritual de la cual Cristo los había sacado.

El ángel aquí que es el cúmulo de la perfección parece ser el mismo Cristo. No se puede confundir con el ángel maléfico de Ap 12.7-12, que es Satán, el dedo duro que iba a contar al trono de Dios los pecados que cometían los hombres para que fueran castigados, y era el señor de la calumnia, el gran acusador. Aquí el ángel (Cristo) conoce las obras y ve que por ellas — que no existen — están muertos (un paralelo con Santiago 2.17). Pero le habla a la iglesia, no para acusaría ante el trono de Dios, sino para que reaccione y mueva a sus hermanos para que vivan su fe.

V. 2: Anda alerta y fortalece al resto de los que iban a morir. No he encontrado tu obra acabada delante de Dios. Le da una misión que es a la vez una esperanza: anda alerta, vigila, está atento. ¿para qué? Es la actitud del cristiano que espera la inminente llegada de Cristo en su Segunda Venida. Y le encomienda que fortalezca a ese resto que vegeta pero que aún puede alcanzar la salvación, aceptando la fe y poniéndola en práctica. La obra de la iglesia no es una obra acabada delante de Dios, no ha actuado como medio de salvación, está viviendo como un zombi.

V. 3: Recuerda, pites, lo que has recibido y has oído, guárdalo y conviértete. Porque si no estás despierto, llegaré como ladrón, sin tener idea de la hora en que yo llego sobre ti. Aquí aparece nuevamente la idea de que Jesús puede venir en cualquier momento, como un ladrón, que no hace ruido y aparece cuando menos se lo espera. Y va a caer sobre la iglesia, como un ladrón que ataca para quitarle todo. Es la imagen de la inesperada venida de Jesús en el último día, pero aquí se agrega ese sentido de caer sobre ella.

V. 4: Pero tienes algunos en Sardes que no han manchado sus vestidos, y ellos caminarán conmigo con vestidos blancos, porque son dignos. De una forma gráfica el autor del libro explica la situación que la gente de Sardes bien entenderá. Sardes tenía una manufactura de vestidos. Para ellos parece ser muy importante que esos vestidos estén limpios, sin manchas. Y hay un grupo de fieles a la doctrina que no se han dejado llevar por el engaño, ni han seguido a los paganos en sus excesos. Ellos han continuado viviendo el Evangelio de Jesús.

V. 5: El que triunfe se vestirá de blanco, y nunca borraré su nombre del Libro de la Vida, y confesaré su nombre ante mi Padre y ante su ángel Nuevamente aparece otro símbolo: el color. Blanco = Gloria eterna. Eso lo sabían los habitantes de ese lugar que trabajaban en tejidos sobre la dificultad de lograr un blanco inmaculado. Esos cristianos fíeles que se vestirán de blanco vivirán en la intimidad con Cristo glorioso. El Libro de la Vida que se refiere y aparece en el AT es como un registro civil que contiene solo el nombre de las personas que están vivas en la comunidad. Para el NT los que están inscritos en este Libro pertenecen al Pueblo de Dios, podrán escapar del juicio y entrar en la vida eterna. La frase: Nunca borraré su nombre del Libro de la Vida hace suponer que este libro está en las manos de Cristo.

V. 6: El que tiene oídos que oiga lo que el Espirítu le dice a las iglesias. Es la frase estereotipiada de término de la advertencia a las iglesias. Todas terminan en la misma forma.

II — Reflexiones

El libro del Apocalipsis no ha entrado en el NT con la misma facilidad que los otros. En Oriente fue rechazado por varios pensadores. El más famoso fue Dionisio de Alejandría en el siglo III. También varios obispos de Siria y Alejandría lo rechazaron debido a los excesos de milenarismo. La escuela de Antioquía se negó a aceptarlo como apostólico, y la Iglesia de Siria, en su totalidad, todavía lo rechaza. Lutero lo tacha de no apostólico ni profético.

Hoy día vemos la gran veneración por este libro entre los pentecostales, que tratan de explicado literariamente, y por otro lado, los teólogos partidarios de la Teología de la Liberación que ven en él la aplicación de este libro posiblemente escrito alrededor del ano 97, cuando la iglesia era perseguida por Domiciano.

Me asalta una duda: £este libro escrito para un momento específico en la vida de la comunidad cristiana puede servir y ser aplicado hoy en nuestra realidad sin doblarle mucho la nariz? Me parece que lo que allí se habla es para los cristianos de fines del primer siglo. Obviamente que habrá similitudes con hechos y sucesos posteriores. ¿Pero podemos aplicar con tanta facilidad el libro a nuestra realidad? ¿Al menos en su totalidad?

La realidad latinoamericana con toda su brutalidad, con sus generales de turno, con su desprecio al hombre, están distantes de Domiciano. Estos son dictadorcitos, con minúscula, en relación a todo el concepto que envolvía la doctrina de Domiciano. Naturalmente que su acción (de los dictadores
latinoamericanos) ha sido cruel y terrible, pero eso es efecto de los avances de esta época tecnológica. Algunos se han llegado a creer especie de Estatua de la Libertad, con la antorcha en su mano, pero no han caído en la tentación de proclamarse Dios. Posiblemente, pueda ser, que en su interior ya no se cree en Dios aunque lo utilicen.

A pesar de todos los trabajos serios de exegetas modernos sobre Apocalipsis — como libro — no veo su aplicación en nuestra realidad, su valor me parece relativo y lo mismo su aplicación.

Es interesante que el autor del libro que utiliza todo un lenguaje apocalíptico no haga ninguna referencia a la apocalíptica judía, al AT, sino al NT. Esto quizás haya dado pie a la ya clásica discusión de Käsemann y Bultmann, aunque me parece un poco difícil. Hay serios e interesantes estudios de diferentes eruditos en la materia como Elisabeth Schüssler Fiorenza y del Padre Mesters, por ejemplo, y por nombrar algunos.

Pero querer aplicar la situación que vivieron los cristianos a fines del primer siglo y a la que el TO DOULO AUTOU IOANNEN a nuestra actual realidad se refiere, me parece improcedente. Ni los fundamentalistas pueden basarse en esas imágenes para explicar un final del mundo inminente y afirmar que estamos al final de los tiempos, olvidando que el Juicio Final se realiza en cada instante que nos enfrentamos con la Palabra de Dios. Ni los teólogos de la Liberación pueden trazar paralelo entre lo que allí ocurrió, oscuramente relatado, con nuestra realidad sufriente. Pero así como se puede sacar trigo de la paja de la carta de Santiago, me imagino que algo se puede hacer con el Apocalipsis.

Ill — Notas para una prédica

Este texto está escogido por la iglesia para ser predicado el Tercer Domingo de Adviento. Las otras lecturas que lo acompañan es el Evangelio de Lucas (1.68-79) y la Epístola está tomada de la primera carta a los Corintios 4.1-5. El Evangelio corresponde al Cántico de Zacarías y la Epístola de los ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios. En ellos se habla de la acción del Señor y en Pablo, principalmente nuestra respuesta de fe a la gracia recibida de Cristo. Y me parece que en este sentido se deberá llevar la predicación.

Nuestras iglesias, en menor o mayor parte, hablando sinceramente, viven en forma similar a la de Sardes. Hay abulia y falta de interés. El mundo consumista nos atrae enormemente y ¿qué hacemos? Somos dispensadores de la Gracia de Dios, por medio de la Palabra y Sacramentos, pero ¿ como podemos competir con el mercado recargado de productos anunciados en la televisión que parecen de primera importancia para nuestra vida cotidiana?

Nuestras iglesias como la de Sardes están media muertas, hay algunas que aún se mantienen fieles. El Señor nos pide que estemos alertas y animemos a los hermanos en seguir viviendo en obediencia a la Palabra. Pero ¿ existe aún la posibilidad de que los medios de salvación impacten en el hombre moderno que continuamente está expuesto a la apabullante influencia de los medios de comunicación? ¿Podemos utilizar la televisión como las Iglesias Electrónicas con avisos comerciales diciendo que Cristo salva mejor como sucede con los detergentes?

Sabemos que nuestra fe es mucho más que todo lo que se ofrece y que sin ella no hay vida. Sabemos que el hombre actual por no conocer a Cristo vive con un permanente malestar de conciencia. Pero la conciencia no es difícil de desviar. Ahí están los psiquiatras, terapeutas, meditaciones trascendentales, sectas orientales, que con sus predicamentos hacen que finalmente el hombre no piense en Io que su conciencia le señala tenuemente.

Por otro lado tenemos la promesa de Jesús que estará con nosotros hasta el final de todas las cosas, pero ¿como comunicaría y alentar a la gente sin caer en un proselitismo de entusiasmo y algo mágico que es lo que la gente busca?

Lutero dice que somos mendigos, todos, los pecadores y los cristianos — que también somos pecadores. Pero los cristianos que sufrimos tanto de hambre como los otros sabemos donde está la panadería y podemos mostrar el camino. Me parece que esta es la única posibilidad de mostrar el camino a la panadería a aquellos mendigos que están desilusionados por los fuegos artificiales que le han ensenado la sociedad de consumo, los psiquiatras, los terapeutas, los magos y las sectas orientales.

Guando ya no encuentren con desesperación donde conseguir lo único necesario, nosotros los cristianos, mendigos iguales que ellos, podremos mostrarles la panadería en donde se entrega el verdadero Pan de Vida.

IV — Subsidios litúrgicos

1. Confesión de pecados: Señor Dios y Padre celestial, queremos pedirte perdón porque no hemos predicado tu Mensaje de vida como lo único importante para tu comunidad. Muchas veces nuestros intereses personales y de nuestra vida cotidiana nos llevan a movemos hacia otros objetivos olvidando lo que realmente es importante.

Perdón porque habiéndonos dado tu la vida la hemos olvidado y vivemos como muertos! Perdón por haber descuidado a nuestra comunidad y no alentaria a seguir tus pasos, a ser obedientes a tu Palabra, a no mostrar la riqueza que tu ofreces! Ayúdanos a darle vida a nuestra comunidad! Porque sin ti, nada podemos hacer. Danos la fuerza y la luz de Espíritu para que nuestra

2. Oración de colecta: Señor nuestro Dios y Padre celestial. Tu quieres que seamos tus herramientas para poder trabajar en la Tierra. Te pedimos que nos des tu Espíritu para saber discernir y poder hacer lo que tu deseas. Pero te pedimos que nos uses y que sepamos que estamos junto a ti realizando tu obra. Señor, nuestra fe es débil, ayúdanos en nuestra incredulidad. Ayúdanos a confiar en ti y saber que no es en vano ll que hacemos, sino que es tu obra la que estamos llevando a cabo. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor, quien contigo y con el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

3. Oración de la Iglesia: Señor, tu has dicho: ?qué hombre de vosotros que teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va a la que se perdió, hasta que la halle? Posiblemente en esta comunidad tuya no es una oveja la que se ha perdido y extraviado, sino que son las noventa y nueve. Y nos sentimos como ovejas perdidas sin pastor. Reconocemos que es nuestra falta, pero necesitamos que tu vengas y nos encuentres nuevamente para poder vivir siempre a tu lado, para poder seguir tus pasos, para saber qué hacer. Tu con tu Hijo y con tu Espíritu nos llamas para que te encontremos, pero somos ciegos y sordos. Agárranos con tus manos poderosas y haznos sentimos tuyos. Que lo entendamos y lo sepamos, en medio de la oscuridad, en medio de las dudas, en medio de los temores. Te lo pedimos en el nombre de nuestro Señor y Salvador, nuestro hermano Jesucristo. Amén.

4. Oración de post-comunión: Señor Jesucristo que has dicho: Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, ellos estén también conmigo. Gracias por acompañarnos diariamente y por aumentar nuestra débil fe en la Santa Comunión. Es allí donde nos encontramos contigo y con los hermanos, es allí en tu Palabra visible en donde nos unimos formando tu iglesia, es decir, tu cuerpo y en donde ya no hay divisiones ni nada que atente a la vida y al amor que tu nos has demostrado. Gracias por tu compañía permanente, y no dejes que nosotros nos apartemos de ti. Amén.

V — Bibliografia

- EL APOCALIPSIS. Cuadernos Bíblicos 9. Equipo Cahier Evangile. Verbo Divino.
- JENS, W. Das A und das O. Die Offenbamng des Johannes. RADIUS-Verlag, Stuttgart, 1987.
- MESTERS, C. El Apocalipsis. La esperanza de im pueblo que lucha. Una clave de lectura.
- NESTLE, ALLAND. Novum Testamentum Graece. Deutsche Bibelgesellschaft, Stuttgart, 1979.
- OBERMÜLLER, R. Testimonio Cristiano en el mundo romano. Teología del Nuevo Testamento IV. Aurora, Buenos Aires, 1979.
- SCHICK, E. El Apocalipsis. Herder, Madrid, 1974.
- SCHLATTER, A. Die Briefe und die Offenbamng des Johannes. Erläuterungen zum Neuen Testament. Calwer, Stuttgart, 1987.
-SCHÜSSLER FIORENZA, E. The Revelation to John,


Autor(a): Eugênio Araya
Âmbito: IECLB
Natureza do Domingo: Advento
Perfil do Domingo: 3º Domingo de Advento
Testamento: Novo / Livro: Apocalipse / Capitulo: 3 / Versículo Inicial: 1 / Versículo Final: 6
Título da publicação: Proclamar Libertação / Editora: Editora Sinodal / Ano: 1989 / Volume: 15
Natureza do Texto: Pregação/meditação
Perfil do Texto: Auxílio homilético
ID: 13485
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