Juan 16.23b-28,33 - João 16,23b-28,33

Auxílio Homilético

12/05/1985

Prédica: Juan 16.23b-28,33 – João 16,23b-28,33
Autor: Carlos Duarte
Data Litúrgica: Domingo Rogate
Data da Pregação: 12/05/1985
Proclamar Libertação - Volume X


l - El texto

V. 23b: Sí, os Io aseguro: Si le pedís algo al Padre en unión conmigo, os Io dará.

V. 24: Hasta el presente no hábeis pedido nada en unión conmigo, pedid y recibiréis, así estéis colmados de alegría.

V. 25: De esto os he venido hablando en comparaciones. Se acerca Ia hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os informaré sobre el Padre claramente.

V. 26: Ese dia pedireis en unión conmigo; y yo no os digo que rogaré al Padre por vosotros

V. 27: porque el Padre mismo os quiere, ya que vosotros me quereis de verdad y creéis firmemente que yo salí de Dios.

V. 28: Salí del Padre y he venido al mundo; ahora dejo el mundo y voy con el Padre.

V. 33: Os voy a decir esto para que, unidos a mi, tengáis paz: en medio del mundo tenéis apuros; pero, ánimo, que yo he vencido al mundo.

II — Reacciones frente al texto

Hay muchas formas de orar. Existen, casi, tantas formas como iglesias y denominaciones. Se ora de pie, en serial de respeto; se ora de rodillas, signo de humildad y humillación; se ora en silencio y también, a través del Espíritu se ora en lenguas. Están quienes oran con el canto y Ia danza; otros se limitan a orar con el Padrenuestro clundo un testimonio de sobriedad. Hay quienes oran en grupos; otros buscan Ia intimidad de Ia soledad. Todas estas formas tienen algo en coinún: todas buscan comunicarse, dialogar con Ia divinidad. Todas do una manera u otra buscan Negar, transmitir al oído de Dios Ias angustias, Ias alegrias, Ias culpas, Ias intercesiones que nacen de Ia situación que cada comunidad vive en particular. Todas buscan que Dios escuche y responda. Todas buscan que se cumpla Ia promesa que Jesús realiza en nuestro pasaje: pedid y recibiréis. (V. 24b)

Hay muchas cosas por Ias que orar en nuestros países latino-americanos. Pedir para que miles de nifios no mueran de hambre y desnutrición cada dia. Pedir para que los tanques, los misiles, los millones de armas se transformen en arados, en panes, en leche y miei. Pedir para que el trabajo sea mas importante que Ia acumulación de capital, para que el bienestar de los obreros sea más importante que Ia balanza de pagos.

Pero, es necesaria Ia pregunta: alcanza con pedir, es suficiente Ia oración para que Ia promesa de Jesús se cumpla? Es éso Io que el texto, y Juan el evangelista, desean transmitimos a nosostros? Nues-tra oración, tiene el poder para evitar Ia intervención del Fondo Monetario Internacional en nuestras economias dependientes; tiene poder para frenar Ia intervención norteamericana en Nicarágua; tiene poder para frenar Ia continua violación de los derechos humanos; tiene poder para frenar el desalojo y el etnocidio programado de Ias poblaciones aborígenes de nuestros paises? La frase, venga a nosostros tu Reino orada en el Padrenuestro, es una frase retórica, que repetimos porque Jesús nos ha dicho que oremos el Padrenuestro, o es una petición incluída en esa promesa: pedid y recibiréis.

Hay muchas formas de orar y hay muchas cosas por Ias que orar. Este culto se ubica antes de Pentecostes y su tema es justamente Ia oración, el pedir a Dios, el imperativo de Ia oración. Nuestro pasaje para el sermón se ubica dentro del discurso de despedida de Jesús, durante Ia celebración de Ia Pascua judfa, que abarca los caps. 13-17. Allí el Maestro promete a Ia comunidad de oyentes el advenimiento del Espíritu Santo, que aclarará Ias dudas de los discípulos y será un Defensor (PARAKLËTOS) de Ia comunidad de cristianos ante los ataques del mundo. (Jn 14.15-17,26; 15.26-27; 16.7-16) Es en este discurso donde el Maestro deja como principal testamento su nuevo mandamiento de amor mutuo. (Jn 13.24; 14.15,23-24; 15.12-17) Es en el marco de estos dos elementos centrales del discurso de despedida de Jesús, que debemos analizar en detalle el texto motivo de nuestra reflexión.

Ill —Contexto y texto

Es una característica literária de Juan el ir desarrollando los temas de su interés en forma reiterativa, agregando o suprimiendo en cada ocasión elementos que se relacionan al tema tratado; en este caso, su particular teología de Ia oración. El tema de Ia petición a Dios en unión con Jesús es desarrollado a Io largo de todos los capítulos que abarcan el discurso de despedida, poreso se hace necesario analisar esos textos para luego comprender esa teologia en toda su profundidad y relacionaria con nuestro pasaje que es una espécie de re-sumen de todo Io desarrollado con anterioridad por el evangelista.

A 14.8-15

vv. 8-10 La ignorância de Felipe da lugar a una confesión de fé.

11 Las obras de Jesús revelan al Padre.

12 El que cree también revela al Padre por Ias obras que realiza.
13 Tema de Ia petición: para que se muestre Ia gloria del Padre.
14 Reiteración de Ia promesa. Enfasis (Yo haré).
15 Tema: Si me aman obedecerán mis mandamientos.
16-21 Tema: promesa del Espíritu Santo y permanencia en el amor del Padre.

En esta sección Ia promesa referida a Ias peticiones, está en el centro de un diálogo que nace con una pregunta de Felipe. La promesa del Espíritu Santo y Ia explicación de Jesús sobre su ida al Padre (Io que Felipe no entiende) cierra Ia sección. Al comienzo queda claro que Ias obras de Jesús revelan al Padre; el esquema quiástico del v. 11 Io indica claramente. Este versículo es casi un paralelo al v. 28 del cap. 16, que motiva Ia confesión de fé de Ia comunidad de discípulos vv. 29-31. (cf. infra.) La promesa de pedir-recibir, se vincula claramente a Ia realización de Ias obras (ERGA) de Jesús, que son Ias obras del Padre. El v. 13 de esta sección explica el v. 12. La comunidad podrá realizar Ias obras de Jesús porque él va al Padre y desde ali í enviará el Espíritu Santo (vv. 16-21). La obra de Jesús no termina en Ia cruz, eso seria fracassar; sino que continua con Ia misión de Ia comunidad que vive de Ia presencia del resucitado (v. 19). En los vv. 13 y 14 se hace referencia a Ias peticiones pertinentes a Ia vida cristiana y a Ia continuación de Ia obra con que Jesús glorifico al Padre durante su ministério. (Brown, p. 883)

B 15.5.10

5-6 Tema: El que permanece unido a Jesús, da frutos. ''Sin mi no pueden hacer nada.
 7 Tema de Ia petición, condicionado a Ia fidelidad que se tiene a Ias enseñanzas de Jesús.
8-10 Tema: Si me aman obedecerán mis mandamientos y permanencia en el amor del Padre.

Se repite Io dicho en Ia sección A, pero se Io amplia con el tema de Ia f idelidad a Ias enseñanzas de Jesús. El pedir y el recibir de Ia comunidad está nuevamente relacionado a Ias obras (frutos), a Ias enseñanzas de Jesús, y a Ia permanência en el amor del Padre a través de Ia obediência de los mandamientos de Jesús.

C 15,16-17

16ab Tema de Ia elección: yo los escogí.
  c Tema: dar frutos.
 d Tema: El Padre dará todo Io que pidan.
17 Tema: El mandamiento: que se amen unos a otros.

Si bien Ia sección es más amplia y su centro está en el dar ia vida por los amigos (v. 13) como Ia obra, el fruto que da cumplimiento al mandamiento del amor mutuo. Es novedoso el tema de Ia elección como tal, pero está intimamente vinculado al Sin mi no pueden hacer nada de 15.5 y a Ia continua reiteración del yo Io haré de Ia sección A (14.11,12,13 y 14).

D 16.23-28,33

23b Tema de Ia promesa: pidan en unión conmigo y el Padre se los dará.
24a Ubicación temporal: Hasta ahora.
 24b Reiteración de Ia promesa, tema: Ia alegria.
25 Tema: formas de revelación.
26 Tema: Ia comunidad pedirá y no necesita de Ia intercesión de Jesús.
27 El amor del Padre nace de Ia comunidad de fé.
28 Tema: confesión de fé.
33 Corolário: Tengan paz, porque yo he vencido al mundo.

Ahora que hemos visto nuestro pasaje en relación a otras secciones del discurso de despedida, donde aparece el tema de pedir en unión con Jesús, podemos analizarlo en detalle.

En Ia traducción aceptamos Ia propuesta de Mateos-Barreto (p. 627) y el literal en mi nombre Io hemos traducido por en unión conmigo, porque expresa de rrianera clara Ia propuesta teológica de Juan. Adernas Ia expresión en mi nombre, tiene connotaciones litúrgicas importantes. Es muy normal que Ia gran mayoría de Ias oraciones finalicen con e! estribillo: y en nombre de Jesús, te Io pedimos. Creemos que Ia intención de Juan no es transformar Ia promesa de Jesús a Ia comunidad de discípulos, en una frase de tipo mágico. O sea, una frase donde se pronuncian Ias palabras indicadas para obtener una respuesta de Ia divinidad.

El v. 23 inicia con un doble AMEN típico de Juan, es una fórmula solemne, que da testimonio de Ia verdad del contenido y (sustituyendo Ia introducción profética — así dice el Señor —) de Ia autoridad del revelador. (Léon-Dufour, p. 93) Esta apertura nos habla claramente de Ia seriedad que para el evangelista tiene Ia promesa que realiza Jesús a Ia comunidad. El pedir en unión con Jesús será posible una vez que el Espíritu Santo sea enviado. El v. 24 confirma esto, pues señala que aún no se ha pedido nada en unión con Jesús, indicando indirectamente que el Espíritu aún no ha sido enviado (14.16-17). A eso hace referencia el hasta ahora del comienzo del versículo; Ia expresión ubica temporalmente el diálogo e indirectamente Ie indica a la comunidad que lee el Evangelio de Juan, que se sitúa después de Ia muerte-resurrección y después de Ia venida del Espíritu. Para la comunidad que lee ese hasta ahora es Ia señal de que ellos ya están en condiciones de pedir en unión a Jesús y de recibir del Padre Io quo piden. El final del v. 24, nos remite a Ia alegria que nace de esta situación. La muerte de Jesús es causa de dolor y desconcierto para los discípulos; Ia muerte de los cristianos es causa de consternación o incomprensión, nacen Ias dudas y sobrevienen Ias deseciones frente a los sufrimientos. El tema de Ia alegria se vincula directamente a estos hechos(16.20,22,33); al aparente triunfo del mundo sobre el Hijo de Dios y también sobre Ia iglesia. (16.2) Pero, Ia muerte de Jesús y el futuro sufrimiento de Ia comunidad, tienen un sentido: el ir de Jesús al Padre es Io que debe ocasionar alegria (14.28). La alegría completa consiste en dar muestras de un amor tan grande que se da la vida por los amigos (15.10-14 cf. C). La hora en que no habrá mal comparaciones (v. 25) es Ia hora del lector creyente. Desde el v. 24 hasta Ia confesión de fe del v. 28, es toda una sección dedicada al lector del Evangelio, que ahora se siente interpelado: ya que vosotros me quereis de verdade y creéis firmemente que yo salí de Dios. La permanência en el amor del Padre y en Ia fe que confiesa al mundo Io que dice el v. 28, es el elemento unificante con Jesús, es Io que clarifica Ia revelación del propio Jesús. Si comparamos 16.28 con 14.11, veremos que aparte de coincidir en Ia forma (una estructura quiástica en ambos), constituyen una explicación mutua, originadas on una misma tradición.

V. 28: Salí del Padre         para venir al mundo
          Dejo el mundo        para volver al Padre

V. 11:Créanme                        yo estoy en el Padre

        el Padre está em mi      crean por Io que hago.

El único motivo de Ia encarnación (v. 28) es mostrar Ia gloria del Padre y su amor. La revelación de esto se da en Ias obras del Hijo y también en Ias obras de Ia comunidad. A su vez Ia obra de Ia comunidad es Ia praxis del amor y Ia fe en el Hijo.

El v. 33 cierra toda Ia sección y se halla a continuación de un nuevo anuncio de sufrimiento y debilidad de Ia comunidad de discípulos. En ei mismo versículo, en su segunda parte, hay un anuncio de sufrimïento contrastado con un final triunfal: yo he vencido al mundo, (cf. también 14.30ss) Para Ia comunidad de Jesús, Ia hostilidad del mundo no es serial de derrota. La victoria ya está conseguida, el sistema injusto ha recibido su sentencia (12.31; 16.11). Deahí Ia possibilidad de Ia alegria continua y de Ia paz; cada vez que el mundo cree vencer, confirma su fracaso. (Mateos-Barreto p. 701)

IV — Teologia de Ia oración en Juan

Nos hemos extendido en el análisis de los pasajes porque creemos que los mismos muestran una particular teologia de Ia oración. Por Io pronto el pedir a Dios es un privilegio tan grande que es condicionado, condicionado al pedir en unión con Jesús. Esta unión nace de Ia realización de una práxis similar a Ia realizada por Jesús y a Ia fidelidad que se tiene a sus enseñanzas. La comunidad podrá realizar las obras de Jesús, porque él va al Padre y desde ali f enviará el Espíritu. Hacer Ias obras de Jesús no es un mérito de Ia comunidad, sino del Hijo para que el Padre sea glorificado. El pedir en unión con Jesús constituye un hacer, es Ia Palabra en acción y a su vez Ias acciones de Ia comunidad son peticiones que el Padre escucha porque han sido realizadas en unión con Jesús.

Para Juan no se trata de una imitatio Christi, sino que es una promesa válida para Ias dificultades que surgirán en Ia comunidad de discípulos cuando son fieles a Ias enseñanzas y a Ias obras de Jesús. Juan se preocupa por dejar establecido que todo Io que Ia comunidad realiza es una donación del Maestro en unión con el Padre. Así Io indica el continuo repiqueteo del yo haré en/4;el sin mi no podeis hacer nada en B; Ia elección en C y, el final triunfal de 14.30 y 16. 33: Yo he vencido al mundo. Es evidente queel evangelista busca rescatar una ortodoxia y una ortopráxis sin menoscabar, todo Io contrario, el énfasis cristológico de su eclesiología.

La práxis del amor en el mundo y Ia confesión de que Jesús es el Hijo de Dios, que fundamenta esa práxis teológicamente, son los elementos centrales de Ias peticiones en unión con Jesús. Esa práxis y esa confesión atraen sobre los cristianos Ia persecución y el dolor; pero, al ser peticiones en unión con Jesús, Ia comunidad adquiere Ia certeza de Ia victoria sobre el mundo. La eficacia del pedir (palabra en acción histórica) no depende de Ia comunidad sino de Jesús y del amor del Padre.

La importância de esta teologia de Ia oración está dada por el hecho de que el propio Jesús termina su ministerio con una larga oración. Oración que le permite asumir su camino hacia Ia gloria, es decir, hacia Ia cruz y Ia resurrección.

V — Reflexiones finales

Hay muchas formas de orar y hay muchas cosas por Ias que orar. En nuestros países latinoamericanos castigados por una secular opresión Io importante no son Ias formas, ni siquiera el contenido de Ias oraciones. En nuestro continente latinoamericano Io preponderante deben ser Ias decisiones éticas que nazcan de Ia fe cristiana. La oración entonces debe ser también palabra en acción; debe ser, oración en Ia práxis por una humanidad más justa y más libre de los poderes de este mundo. Poderes que hoy se manifiestan a través del armamentismo. Ia dependencia, Ia doctrina de Seguridad Nacional, el monetarismo, etc. En cada una de nuestras comunidades cristianas, estos poderes hacen sentir su influencia y su poder.

Debemos reflexionar a qué Dios le oramos. Si nos dirigimos a un Dios ex-machina, es decir un Dios que se encuentra detrás de todos los acontecimientos; o, a un Dios que revela su amor hacia Ia humanidad por medio del amor que practican los seguidores de su Hijo Jesús, el Cristo. Nuestra oración nace generalmente de nuestras necesidades. Pedimos trabajo, salud, pan, libertad; intercedemos por Ia Iglesia y por nosostros mismos. Sin embargo, resultaria interesante reflexionar, a Ia luz de este pasaje, como Ias actividades de Ia congregación sirven para repartir pan entre los que pasan hambre; sirven para compartir libertad, visitando a los prisioneros; etc. Como nuestras oraciones reflejan nuestra vida cotidiana de cristianos?

Hay muchas formas de orar y hay muchas cosas por Ias que orar... Hay muchas tareas que realizar en unión con Jesús, porque el ha vencido al mundo...

VI — Subsídios litúrgicos

1. Confesión de pecados: Señor, Padre de toda misericórdia, hoy deseamos implorarte que perdones nuestra falta de fé. Hemos hecho de nuestras oraciones un cúmulo de palabras. Palabras y más palabras que ni siquiera reflejan uon sinceridad nuestros pecados. Perdonanos cuando no confiamos que estamos unidos a nuestro Señor Jesús y por eso no nos comprometemos con ninguna causa. Perdonanos cuando no creemos que tu Espíritu vive em médio de nosotros y por eso nuestras vidas no se transforman y continuamos cediendo ante los poderes del mundo. Perdonanos y auxílianos dándonos nuevas fuerzas para que podamos transformamos y transformar el mundo que nos rodea. Te Io imploramos por Jesús que vive en médio de nosostros.

2. Colecta: Te imploramos Padre, con humildad, que nos mantengas en tu amor, dándonos fuerzas para vivir y practicar el amor mutuo. Que tu Espíritu Santo nos vivifique siempre. Amén.

3. Motivos de intercesión: por los cristianos cuando buscan Ia paz. Ia justicia. Ia solidaridad, el bienestar de todos los seres humanos; por los cristianos cuando reconocen a Cristo en los leprosos, prisioneros (de cualquier índole), los alcohólicos, los viciosos, los disminuidos mentales y todas aquellas personas que suf ren Ia deshumanización cie sus personas; por todos los cristianos que luchan junto a los obreros, a los campesinos, a los aborígenes, a Ias mujeres, y a todos los que padecen cualquier tipo de opresión; por todos los cristianos que viven su fe de una manera escapista, para que descubran que Jesús vive en medio de ellos y los Ilama a transformarse con Ia fuerza del evangelio y a vivir en el mundo esa fuerza.

(Debenan agregarse motivos particulares a cada congregación y a cada contexto en particular.)

VII – Bibliografia

- BROWN, R.E. El Evangelio Según Juan XIII - XXI. Madrid, 1979.
- BULTMANN, R. Das Evangelium des Johannes. 10ª ed. Göttingen, 1968.
- DODD, C. H. Interpretación del cuarto evangelio. Madrid, 1978.
- LÉON-DUFOUR, X. Diccionario del Nuevo Testamento. Madrid, 1977.
- MATEOS, J./BARRETO, J. El evangelio de Juan — Análisis linguistico y comentário exegético. Madrid, 1979.
- SCHULTZ, S. Das Evangelium nach Johannes. In: Das Neue Testament Deutsch. v. 4. Göttingen, 1975.


Autor(a): Carlos Duarte
Âmbito: IECLB
Natureza do Domingo: Páscoa
Perfil do Domingo: 6º Domingo da Páscoa
Testamento: Novo / Livro: João / Capitulo: 16 / Versículo Inicial: 23 / Versículo Final: 28
Título da publicação: Proclamar Libertação / Editora: Editora Sinodal / Ano: 1984 / Volume: 10
Natureza do Texto: Pregação/meditação
Perfil do Texto: Auxílio homilético
ID: 14654
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Não há pecado maior do que não crermos no perdão dos pecados. Este é o pecado contra o Espírito Santo.
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