Juan 7.37-39 - João 7.37-39

Auxílio Homilético

31/05/1981

Prédica: Juan 7.37-39 – João 7.37-39
Autor: Horst Kilian
Data Litúrgica: Domingo Exaudi
Data da Pregação: 31/05/1981
Proclamar Libertação - Volume VI


I - El Texto

Estos versos son el punto culminante de todo este dramático capítulo sobre la visita de Jesús en la fiesta de los tabernáculos. Con fervor se opone Jesús aquí a un pensar y una practica ritual y tradicionalista de hombres que de este modo creen poder cumplir con su obligación frente a Dios o poder encontrar paz y vida. El mismo se ofrece aqui como el único que puede dar lo que el ritual de la fiesta de los tabernáculos insinua. Esta fiesta es la tercera gran fiesta de perigrinaje. Primeramente fue una fiesta de Ia naturaleza (en acción de gracias y súplica por lluvia); más tarde se afíadió el recuerdo del perigrinaje del pueblo por el desierto (viver en tabernáculos - carpas, la roca que les dió agua etc.) y una visión escatalogica sobre el tiempo de salvación venidero.

En esta fiesta de los tabernáculos el sacerdote busco cada mañana en un recipiente de oro agua de la fuente de Silon esparciéndola sobre el altar mientras el pueblo se gozaba exclamando: Sacareis con gozo aguas de las fuentes de la salvación (Is. 12,3). Las promesas del A. T. sobre el tiempo venidero de salvación resuenan aqui: Acontecerá en aquel dia que saldrán de Jerusalén aguas vivas y el Señor será rey sobre toda la tierra. En aquel dia el Senor será uno y uno su nombre. (Zacarias 14,8 f; Esequiel 47, 1-12)

Sobre este trasfondo hay que mirar el texto. Aquí Jesús dice que este tiempo largamente esperado ha llegado, el KAIROS de Jesús - LA Hora (Juan 7,3). A todos los que tienen sed invita a venir y a beber porque en El se cumplieron todas las promesas de salvación. Así como aqui da a entender que en su persona se cumplieron todos los anhelos, esperanzas y promesas de la fiesta de los tabernáculos, indicará en la última Cena que en El y persona está presente el verdadero cordero de Dios.

La única dificultad exegética de nuestro texto es la pregunta donde en el A. T. se prometió a los creyentes que de sus interiores correrán rios de agua viva. Tal promesa no existe en forma verbal. Tal vez uno pudiera pensar en Is. 58,11 (Serás como huerto de nego y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.) o Sirach 24,40-47.

El intento de algunos exegetas de poner al fin del versículo 37 en lugar de un punto una coma de tal modo que los rios de agua viva se refieren a Jesús mismo, no satisface. Justamente el evangelista Juan tiene sumo interés de mostrar que el creyente es incluído concreta y directamente en la obra salvadora de Cristo. La fe está intimamente relacionada con el amor. Una piedad donde el hombre piensa solamente en si mismo y no al mismo tiempo en el otro, nada tiene que ver con el evangelio de Cristo. Esto también se podrá deducir de Juan Cap. 15 la parábola de la vid y de los pámpanos. Más, en el evangelio de Juan leemos: De cierto, de cierto os digo: El que en mi cree, las obras que yo hago, él las hará también: Y aún mayores hará, porque yo voy ul padre. (Juan 14,12)

Precisamente la mención del futuro recibimiento del Espíritu Santo (V.39) me parece subrayar que la palabra del V.38 se refiere al creyente, al que en el cree.

Esto no quita que Cristo es y queda la roca del cual emana la corriente que sacia la sed de los creyentes. El empero les da al mismo tiempo el encargo y la fuerza de hacer esta corriente hacia otros y de llegar a ser instrumentos de gracia, de paz y de sosiego para otros.

II - Meditación

El hecho que Jesús pronuncia esta palabra V.38 precisamente en los momentos culminantes de la fiesta de los tabernáculos es significavo y se convierte en una pregunta crítica hacia nuestros cultos y demás actividades eclesiásticas a los cuales falta la profundidad espiritual. No se tiene a veces la impresión que la religiosidad de mucha gente se reduce a seguir la costumbre, a cumplir con un ritual. Dios sirve a veces tan solo para adornarnos la fiesta cívica o familiar, sirve para dar cierto brillo y solemnidad al bautismo, la confirmación, el enlace, el sepelio. Hasta allí permitimos que Dios nos acompañe en la vida pero no más allá. Esto no da ni trae vida sino se convierte en algo insípido, inerte y vacío. En vez de tomar una decisión, se empieza a discutir sobre Jesús. Mientras se discute sobre Jesús no se da ningún paso en adelante. Todo es inseguro. No hay certeza ni en pensamientos, ni en palabras, ni en obras. Mejor que sumirse en pareceres y discusiones sobre Jesús es dar aunque sea un pequeno pasito en obediencia hacia Cristo. Esto precisamente nos quiere decir Jesús cuando aquí dice: El que tiene sed, venga y beba. El no dice: Yo sé que sois felices y contentos pero mirad os ofresco aún algo mejor, sino dice: Yo sé que nada, ni nadie en el ámbito terrenal podrá saciar la verdadera sed por la vida, por eso el que tiene sed, venga y beba.

Cuando aquí se habla de rios de agua viva subraya esto que Dios no da pobremente sino en abundancia. El derrama su amor que el nos manifesto en su hijo. El texto nos habla de rios!! La sed puede ser saciada con un poco de agua. Aqui empero no se habla de un vaso de agua que es alcanzado a un sediente sino se habla de rios de agua viva que emanan de Cristo y se derraman virtualmente sobre el creyente.

Esta abundancia da la fuerza al que cree dirigir estos rios de agua viva hacia otros y llegar a ser por su parte una comente de bendición. En este sentido no tan solo se debe pensar en hacer fluir las aguas vivas del evangelio, sino más aún, se debe pensar en Ias emanaciones de toda la vida y la existencia del cristiano que en palabras y hechos humildemente sigue en pos de Cristo.

Si realmente somos cristianos no lo somos para nosotros mismos o pensando tan solo en nuestra propia salvación. El que se olvida del hermano sediento, a menudo pierde lo que le fue regalado. Esto es lo más grandioso, que Cristo quiere tenernos a su lado en su gran acción: Salvar a hombres!

III - Reflexiones para la predicación

Que Dios es siempre y en todo tiempo y en todas partes presente es una verdad si lo tomamos en el sentido que el poder de Dios omnipotente que en Jesucristo se nos acerco y obra sobrepasa todos los limites del tiempo y del espacio. Seria empero un error, muy difundido por cierto, pensar que siempre y en todo tiempo Dios esta allí donde nosotros pensamos que debe estar. No todo lo que lleva el nombre cristiano lo es realmente. Partidos políticos envocan el nombre de Dios, se llaman cristianos haciendoy pensando sin embargo lo que es humano y no lo que es divino. Gobiernos se llaman cristianos — Dios está con nosotros — pisando deliberadamente los más fundamentales derechos humanos. Y nosotros-nos llamamos una Congregación Cristiana. ¿Lo somos realmente?

O, con otras palabras ¿hemos buscado a Dios, lo hemos encontrado? Y si lo podemos afirmar - ¿pudimos mantenernos cerca de El? Si decimos que estamos convencidos de tener verdadera fe, ¿corresponde esto a la realidad? ¿Podemos sostener esto aún, mirando esta nuestra fe en la luz de la palabra de Jesús? El veredicto de Jesús bien pudiera hacernos ver que lo que hemos llamado fe, fue nada más que el producto de nuestros propios deseos y pareceres.

Los judíos en la fiesta de los tabernáculos estaban bien seguros de tener a Dios a su lado por el simple hecho de pertenecer al pueblo de Israel.Tan seguros fueron de su fe que no reconocieron a Jesús y no lo escucharon, no aceptaron su palabra.

¿Pudiera ser que también nosotros al estar tan seguros de nuestra fe no nos damos cuenta donde él, Dios, hoy está, rechazándolo donde hoy quiere encontramos? Ciertamente no es supérflua la pregunta: ¿ Donde está Jesús? ¿ Donde hoydía quiere enfrentamos? ¿Donde hoy dia están sus hermanos y hermanas más pequeños''?

Como en la fiesta de los tabernáculos aún hoy llama Jesús a los sedientes! Pregunta: Pertenecemos nosotros como hijos de cierto bienestar a los saciados que no saben de hambre y sed? ¿Hasta donde el bienestar en que vivimos nos convirtió también interiormente en seres saciados y satisfechos de nosotros mismos?

¿A donde va Jesús hoy? Estamos a su lado allí donde el vá? ¿Vamos con él en su camino? ¿O permanecemos entre nosotros tal vez encerrados en nuestro recinto piadoso?

A los sedientos Jesús da de beber, no a los saciados. Y el espera de aquellos que le pertenecen que en ellos llegue a desbordar lo que recibieron de él. Los que recibieron su Espíritu - para hablar en metáfora, los que fueron saciados de él — nada retienen para si mismos tan solo sino como un recipiente colmado, desbordan, transmitiendo y compartiendo todo ¿Donde esto ocurre entre nosotros?

Jesús no conoció limites, ni políticos, ni sociales, ni religiosos. No hubo ser que él no hubiera temido por digno de prestarle atención y de tomarlo en consideración. Jesús se entrega en las manos de sus adversários y ruega por ellos. Jesús no piensa en si mismo sino se entrega a si mesmo. ¿Y nosotros?

Oración:
Señor, ten misericordia de todos los hombres y también de mi!
Bendíganos a todos por Jesús, tu Cristo. Amén.


Autor(a): Horst Kilian
Âmbito: IECLB
Natureza do Domingo: Páscoa
Perfil do Domingo: 7º Domingo da Páscoa
Testamento: Novo / Livro: João / Capitulo: 7 / Versículo Inicial: 37 / Versículo Final: 39
Título da publicação: Proclamar Libertação / Editora: Editora Sinodal / Ano: 1980 / Volume: 6
Natureza do Texto: Pregação/meditação
Perfil do Texto: Auxílio homilético
ID: 18250
REDE DE RECURSOS
+
O Senhor conduza o vosso coração ao amor de Deus e à constância de Cristo.
2Tessalonicenses 3.5
© Copyright 2019 - Todos os Direitos Reservados - IECLB - Igreja Evangélica de Confissão Luterana no Brasil - Portal Luteranos - www.luteranos.com.br