Mateo 25.1-13 - Mateus 25.1-13

Auxílio Homilético

23/11/1986

Prédica: Mateo 25.1-13 – Mateus 25.1-13
Autor: Jürgen Denker
Data Litúrgica: Último Domingo do Ano Eclesiástico
Data da Pregação: 23/11/1986
Proclamar Libertação - Volume: XI

 

 I — Asociaciones

1. Si quedáramos eternamente
todo cambiaria.
Pero como todos somos mortales
Mucho se queda tal cuales. - B. Brecht

2. Tenemos que encontrar una relación con nuestro tiempo, con el tiempo que nos ha sido dado. En épocas pasadas se trataba de dejar atrás el tiempo; se buscaba el viaje hacia arriba. Hoy en dia se deja este anhelo y se fuga en el porvenir. El futuro parece reemplazar el papel del más allá. El dualismo del aqui y del más allá es transformado en el dualismo del presente y futuro. En ambos casos se trata del problema del tiempo mal usado, de no saber usar bien el tiempo que a uno le ha sido dado. La fe es Ia libertad para el dia de hoy. Puede unir Ia esperanza por un mundo mejor con tranqüilidad, humor y acción de gracias. - J. J. Schultz

3. Hoy se entiende por futuro aquello que ha de ser forjado por Ia mano del hombre. El porvenir no es aquél que nos sobreviene. Así el futuro tiene su propia efervescencia. - W. Kammermeier

4. Prática da Esperança
Uma canoa à beira da laguna
Um velho pescador,
os pés firmados na popa,
lançando a tarrafa.
Há meia hora
que o estou observando.
É um senhor tarrafeador:
Em círculo perfeito
a rede cai sobre a água.
Ele espera,
enquanto a tarrafa afunda,
até que suas bordas,
pesadas de chumbo,
tocam o fundo lamacento.

Depois começa a puxar a corda,
cauteloso,
com mãos esperançosas,
ansiosas,
sentindo
se há vida na rede,
ou se vai ser outra esperança desfeita.

A rede está vazia.
Ele a sacode,
prepara o próximo lance.
Contei os arremessos:
Vinte e três vezes seguidas
ele lançou a tarrafa.
Vinte e três vezes
a tirou da água, vazia.

Porque é preciso
lançar a rede,
ensaiando esperança —
praticando esperança
porque deixar de lançá-la
seria o mesmo que desistir,
e desistir
seria igual a morrer.
Ele sabe:
Há dias
em que é preciso lançar a rede,
contrariando as expectativas,
contrariando o bom senso —
vinte vezes,
cinquenta vezes,
cem vezes —

Prática da esperança:
Agradeço-te, velho pescador.
Teu trabalho não foi em vão.
Hoje eu necessitava desesperadamente
que alguém me desse
o recado
que me acabas de dar.
Eu o entendi.

Lindolfo Weingärtner

II — Interpretación

Siempre he tenido mis problemas con esta parábola. Nunca entend í por qué cinco vírgenes son necias. Hay una gran fiesta, una boda. La alegría y expectativa son grandes. ¿Y Ias vírgenes tienen que contar con Ia posibilidad de que el novio tarde mucho? ¿Que el novio haga esperar mucho a su futura esposa? Siempre Ias vírgenes me parecieron muy responsables porque habían arreglado todo para estar listas y preparadas para el momento en que viniera el novio. Para mi, siempre mostraron una gran confianza en que el novio iba a venir a Ia hora estipulada. Es Ia culpa del novio que viene tarde, sin embargo, él no presenta sus excusas, sino que castiga a Ias vírgenes, llamadas necias, aunque ellas tratan de remediar Ias inconveniencias que Ia demora del novio ha causado. Igualmente, Ia conducta de Ias otras cinco vírgenes es poco prudente y solidaria. Si temen que el aceite no alcance para todas, entonces Io podrían repartir entre el Ias y mandar a comprar Ia cantidád necesaria para el resto de Ia noche de bodas. Parece que todos cuentan con Ia posibilidad de conseguir aceite aún a media noche. Así que no debería haber razón que impida una conducta más solidaria. En un punto Ias vírgenes me parecen realmente necias: todas dejan encendidas sus lámparas. ¿Por qué no Ias apagan al darse cuenta que el novio tarda? Pero claro, esta actitud es de todas Ias vírgenes, no sola-mente de Ias necias. Finalmente, el v.13 saca una conclusión algo rara: Hay que velar. Pero:¿no era así que todas Ias vírgenes habían estado durmiendo? La parábola distingue entre Ias vírgenes necias y Ias prudentes, pero Ia actitud de todas es igual: todas duermen. No son un ejemplo para el llamado a velar.

Jeremias piensa que hay que tomar el v. 1 como título de Ia parábola, no como parte de Ia narración. De esta manera, Ias lámparas que serían en realidad antorchas no habrían quedado encendidas al principio, sino recién a Ia llegada del novio se Ias iba a prender. Las vírgenes iban a bailar en Ia casa dela novia y además tenían que acompañar a la pareja hasta la casa onde iba a realizarse la ceremonia de casamiento. La demora del novio correspondería a Ias costumbres de Ia época: Para mostrar su interés y estima por Ia novia sus familiares tenían que discutir por bastante tiempo el precio que había que pagar por Ia novia. Si habría que seguir esta interpretación no se comprende como a cinco de Ias virgenes les falta el aceite. Pues es poco tiempo que Ias antorchas van a iluminar. Y si era costumbre Ilevarse una reserva de aceite, ¿por quê no Ia Ilevaron? Su dificultad se produce más bien por algo imprevisto, Ia tardanza del novio y de esta manera el consumo y desgaste de Ia provisión antes del tiempo.

Las observaciones muestran que Ia parábola es un cuento construido en pos del mensaje que transmite.

Jeremias piensa que se trata de una parábola de CRISIS. Los rasgos que apuntan a Ia tardanza de Ia parusía y a Ia alegoria mesias-novio-Jesús no son parte de Ia parábola original, tampoco el v. 13, ni Ia inserción en el contexto del discurso apocalíptico (TOTE en 25.1). Jesús habría contado de una boda verdadera. El novio aparece repentinamente y así algunos no están preparados. La parábola pretende despertar a los contemporáneos de Jesús a estar conscientes del cambio que pronto irrumpirá sobre ellos. Como viene el novio, tan sorpresivamente también Ia gran crisis. No me convence Ia afirmación de que Ia parábola hable de Ia venida sorpresiva y repentina del novio. Pues Ias vírgenes están preparadas. El problema no es que el novio venga inesperadamente, sino que tarde y así se gasten Ias provisiones hechas anteriormente.

Así hay que entender que Ia parábola enfoca el problema de Ia esperanza y acción humana frente al hecho que Ia segunda venida demora. El tema de Ia preparación había sido tocado por Mateo ya en 24.42.44. El tiempo de preparación es caracterizado por el cumplimiento de Ia misión recibida de Dios (24.45.51). De Ia misma manera encontramos en el capítulo 25 primero el llamado a estar preparado y después Ia explicación en que consiste Ia vigília (Ia parábola de los talentos 25.14ss y Ia narración del juicio final 25.31ss).

La inserción del capítulo 25 en el hilo narrativo de Marcos muestra que Mateo siente Ia tardanza de Ia parusía. En Marcos Ia pasión sigue directamente al discurso apocalíptico, o con otras palabras, los dolores del parto, Ia muerte y resurrección de Jesús, son anunciados por Ia palabra profética del nuevo eon. Mateo destruye esta conexión al intercalar Ias tres parábolas del capítulo 25. Es su clara intención mostrar Io que hay que hacer mientras tanto. A diferencia do Lucas, Mateo no pospone Ia parusía; cuenta con ella, pero es consciente de Ia demora (también 25.19). Lucas pone Ia parusía en un futuro indefinido; de tal manera el reino de Dios se convierte en un programa del futuro que en el presente del oyente solamente puede sar contemplado. De esta manera Lucas traslada el elemento transcendente de Ia vida humana, Ia fe en el Dios inminente, a Ia experiencia del Espíritu Santo. Mateo trata de mantener Ia importancia del termino reino de Dios de los cielos. También para él, el reino es futuro, pero éste se hace presente en Ia exigencia de Jesús:... enseñandoles que guarden todas Ias cosas que yo os he mandado (28.20). La experiencia del reino se hace posible — según Mateo — en el cumplimiento de Ias palabras de Jesús. Ahí se experimenta Ia trascendencia de Ia vida. Así no es por nada que el reino es el tema del capitulo 25 que Mateo agrega al apocalipsis sinóptico de Marcos. Dentro del capítulo los vv. 1-13 Ilaman a esperar y velar, es decir, buscan activar al ser humano, y Ias dos unidades siguientes hablan del contenido de Ia actividad humana.

El novio naturalmente es el Jesús que vuelve, y no Dios como en Is 62.5. Jeremias afirma que no hay palabras judías que identifiquen al mesías con el novio. Pero esto no importa, pues Ia parábola-alegoría presupone lectores cristianos. 2 Cor 11.2 y Apc 22.17-20 muestran el uso de esta imagen entre los cristianos. A pesar de los rasgos alegóricos Ia variante al encuentro del novio y de Ia novia será un agregado, puesto que el tema es de Ia esperanza escatológica y no de Ia eclesiología.

La hora de Ia Negada del novio — Ia media noche — trasciende el plano narrativo. Ahí se condensa Ia esperanza cristiana primitiva de que el Señor iba a volver en Ia noche. Comparece Sabiduría de Salomón 18.14-16 que en Ia lectura cristiana se refiere a Ia parusía, y también Ia tradición judeo-cristiana que menciona Jerónimo según Iacual Cristo regresa a media noche.

Los rasgos alegóricos invitan a una interpretación alegórica de toda Ia parábola. Así el aceite Ilegó a ser el fervor espiritual o en Ia Epistla Apostolorum del segundo siglo Ias vírgenes sensatas han sido identificadas con fe, amor, gracia, paz y esperanza, Ias necias, sus hermanas con comprensión, conocimiento, obediência, paciência y misericórdia, obviamente en una polémica antignóstica. Esta alegorización es típica: Frente a Ia tardanza de Ia parusía y al aflojamiento de Ia espera ferviente, se busca Ia experiencia de Dios en el Espíritu o Ia sabiduría divina. No se puede negar Ia tendencia a Ia alegorización de esta parábola, pero creo que no se debe aprovechar de ella y presentar al oyente una alegoría. Pues prevalecen Ias características de Ia parábola que confirma Ia esperanza de Ia venida del reino aunque este tarde.

No hay señales que anuncien Ia Ilegada. Este rasgo es característico de los llamados a Ia vigilancia. En otros textos se habla de Ias señales que preceden al fin. En cuanto a este tópico Ia tradición del Nuevo Testamento no es concisa. De todos modos, es evidente que debe haber una vigilancia constante si no puede haber señales previas.

La contradicción entre 1-12 y 13 muestra que el v. 13 no os el final original de Ia parábola. La parábola tiene un típico final en el vi. 12. En el v. 13 Mateo aplica Ia parábola a Ia situación de los crlstianos que están aguardando Ia segunda venida. Los vv.1-12 hablan del rechazo de aquellos que no quedan fieles, mientras que el v. 13 saca Ia consecuencia para Ia actuación del cristiano y de tal manera ajusta Ia parabola al contenido del capítulo 25.

III — Reflexión y Predicación

Tradicionalmente Ia temática del último domingo del año eclesiástico es Ia expectativa escatológica. Esta es un tema difícil, pues hoy no hay una esperanza viva y ferviente que aguarde Ia venida del Señor. Es típica Ia reinterpretación que se hace de esta expectativa bíblica en una canción muy difundida: Juntos como hermanos, miembros de una iglesia, vamos caminando al encuentro del Señor (cf. al encuentro del novio Mt 25,1). Pues no se busca este encuentro en el final de Ia historia, sino en Ia experiencia actual de Ia comunidad o del sacramento. Dos mil años de promesa de Ia segunda venida del Señor se hacen sentir. La vida que llevamos no cuenta con un fin próximo. Aún a Ia muerte hemos marginado de nuestra vida. El problema de Ia tardanza de Ia segunda venida se ha convertido en Ia pregunta: ¿Habrá una parusía?.

Pero Ia duda no invalida Ia preocupación del ser humano por su futuro. Pues Ia esperanza de Ia segunda venida expresa Ia experiencia y necessidad del ser humano: el hombre observa diferentes etapas en su vida: tiene planes para su vida, crea antecedentes para su proprio futuro al tomar decisiones o al desistir de ellas. Así observa como su vida no es simplemente Ia eterna vuelta de Ias mismas cosas — a pesar do toda Ia rutina que pudiera haber — sino que nota como esta vida na mueve hasta ciertas metas y de tal manera hacia una meta final. Cada ser humano necesita de una esperanza si quiere vivir. Así Ia pregunta por el futuro es cosa innata en el ser humano. El problema es como el hombre vive su tiempo.

El problema de Ia tardanza de Ia parusía no es exclusivo del cristianismo. El comunismo tiene el mismo problema. Gollwitzerr cuenta como los prisioneros alemanes de guerra fueron llevados a consechar papas, en Ia Rusia marxista. El camión tiene un desperfecto. Todos están desanimados. Pero el chofer dice: No Importa. In veinte años el comunismo será pleno y sin desperfectos. La esperanza ferviente ayuda a vivir el tiempo presente tan adverso. Por al otro lado, un trabajador escribe a Ia autoridad marxista que no tiene sentido esforzarse, pues Ios frutos de su trabajo Ios van a consechar talvez Ios nietos, pero jamás iba a disfrutar él de Ias penas de su labor. Asi el problema del futuro estará presente entre nosotros constantemente. Según que pensamos, el porvenir puede alentamos a vivir nuestro presente con mucho entusiasmo o desalentamos a vivir nuestro tiempo como rutina, sin expectativa.

El llamado velad hace frente a estas dos opciones. Se puede entender esta palabra como una exhortación a ser sóbrio. Sóbrio en situaciones de entusiasmo desbordante, que se olvida de Ias necesidades de Ia vida diária, de Ia constancia y perseverancia en Ia labor del ser humano, de Ios limites naturales de Ia acción humana y de todo aquello que no puede o no debe ser transformado, de Ios obstáculos y de Ia paciencia con Ia cual hay que tratar Io que se opone a Ia fuerza creadora del ser humano (cf. Ios textos de Kammermeier y Schultz).

En el contexto de Ia parábola Ia palabra trata de alentar a aquellos que se han cansado de esperar algo del futuro, a aquellos para Ios cuales Ia vida Ilegó a ser mera rutina: Todos Ios dias Ia misma miséria, todos Ios dias Ia falta de un contenido verdadero de Ia vida, algo para Io cual vale Ia pena vivir (cf. el poema de Weingärtner). A estos dos extremos de Ia actitud humana se opone el dicho.

Naturalmente, el acento que le ponemos vá a ser diferente según Ia situación de Ios oyentes.

a. Hay hermanos que esperan todo del cambio que habrá que implementar pronto; el peligro es Ia desilusión, pues no se considera que al igual que en el mundo de Ias leyes físicas también en Ia vida de Ia sociedad hay una fuerte inercia.

b. Creo que Ia mayoría de Ios cristianos ya se han olvidado del futuro, viven para el dia de hoy. Hay que mostrarles que Ia venida del Señor es mucho más benigna que Ia espera de Ia Iluvia de Ios bienes materiales. Pues quita Ia ansiedad. No os afaneis enseña Jesús. Esto da sentido en Ia situación de Ia esperanza ferviente de Ia inminencia del reino, pero igualmente en Ia de Ia expectativa del bienestar, de Ios bienes o de un nuevo orden de Ias cosas. Me parece que Ia predicación de Jesús está marcada por Ia experiência del Dios presente. Esta presencia arrasa con todas Ias distinciones y al mismo tiempo da a todo Io creado un carácter interino. De tal manera Ia función de Ia predicación de Ia segunda venida de Jesús es Ia de dar a Ias preocupaciones humanas su lugar apropiado, en Io interino. En este sentido el llamado a velar y aguardar Ia llegada del Señor de una manera preparada significa dejar el afán y Ia idea de que solo del esfuerzo y de Ia planificaclón creativa e ingeniosa depende el bién de mi y de Ios demás seres humanos.

c. En tercer lugar están aquellos hermanos que han perdido toda esperanza. La vida no tiene sentido. El ritmo de Ia vida es igual cada dia, sea por Ia miséria o por Ia rutina del trabajo. No só si se puede alentarlos con Ias palabras de Ia pura promesa. Más bien, deberían tener Ia experiencia de que vale Ia pena vivir. Así, Io que les falta no es Ia esperanza de Ia experiencia de Dios en el futuro, sino Ia de Dios en el presente. Deberán sentir en Ias palabra del sermón que Dios se preocupa por ellos en el aqui y ahora, y de ahí podrán vislumbrar también un futuro con Dios, quien les dará Ia plenitud del significado de su vida y lucha.

Naturalmente, hablar del significado de la esperanza en la venida de Cristo y también de su función en Ia vida del hombre no invalida hablar también de Ia fe en esta venida, es decir de Ia consumación del universo. Es difícil para el ser humano imaginarse que el mundo tenga un fin. Pero si debemos creer a Ios científicos, es así que el mundo tiene un fin como ha tenido su principio. Para nuestra generación este fin está lejos. Pero Ias afirmaciones de Ios científicos dejan ver que también ellos cuentan con un mundo limitado, limitado en recursos y también en existencia. Así no es nada extraño que Ios cristianos desde hace dos mil años afirman que el mundo vá a Ilegar a su fin. No creo que se puede decir algo concreto de este, pero hay una diferencia fundamental con Ias ideas de Ios científicos: Para ellos todo termina en Ia nada de Ia matéria sin vida, para Ios cristianos toda vida encuentra su plenitud en Ia vida con Dios. Aunque esto fuera solo un deseo piadoso, una mentira piadosa, seria necesario para vivir.

Me imagino que el sermón puede hablar

— del tema que desarrolla Ia parábola

— de Ia necesidad de una esperanza para el ser humano y do Ia existencia efectiva de esta en Ia vida de cada hombre

— de Ia función de Ia esperanza en Ia segunda venida, y esta función justamente encuadrada en Ia tardanza

— del fin del mundo en Dios.

IV — Subsídios litúrgicos

1. Confesión de pecado: Señor, tu me has dado mis horas y mis años.
Tu me preguntas qué estoy haciendo con el tiempo que me diste. Si, Señor, no he usado tu tiempo para consolar y socorrer al hombre que me necesitaba, en mi impaciencia he insultado y herido a los que consideraba lento, en mi idencisión he despilfarrado mi tiempo, en mi orgullo de ser importante no me he tomado el descanso necesario, en mi desesperación he perdido toda esperanza en un día mejor, en un sentido para mi vida y de los demás que me rodean. Si, Señor, olvide que tu me diste mi tiempo y que tu estás en camino hacia mi, olvide que tu me buscas aunque yo no te busque.

2. Oración de colecta: Estamos esperando en ti, Señor. Tu vás a venir, ahora, como al final de los tiempos. Como el novio espera a su novia en Ia puerta del templo, así te esperamos para que nos digas: Si, te voy a amar en los dias felices y amargos hasta Ia muerte. Te Io pedimos por nuestro Señor Jesucristo.

3. Asuntos para Ia oración final: por encontrar el sentido de Ia vida en Ias diferentes actividades del ser humano, por los muertos y sus deudos, por Ia presencia de Dios en Ia vida y por su victoria manifiesta sobre todo mal.

V — Bibliografia

- BONNARD, P. Evangelio según San Mateo. Madrid, 1976.
- JEREMIAS, J. Die Gleichnisse Jesu. 2da. ed. München/Hamburg, 1966 (también en castellano).
- ROTHENBERG, S. ed. Christsein heute und morgen. Konstanz, 1981.
- SCHWEIZER, E. Das Evangelium nach Matthäus. In: Das Neue Testament Deutsch. v. 2. Göttingen, 1973.
- STAATS, R. Die törichten Jungfrauen von Mt 25 in gnostischer und antignostischer Literatur. In: ELTESTER, W. ed. Christentum und Gnosis. Beihefte zur Zeitschrift für die neutestamentliche Wissenschaft 37. Berlin, 1979, p. 98-115.
- STRECKER. G. Der Weg der Gerechtigkeit. 3. ed. Göttingen, 1971, p. 166ss.
- VOIGT. G. Der schmale Weg. Göttingen, 1978, p. 497-503.
- WEINGÄRTNER. L. Prática da Esperança. São Leopoldo, 1981.


Autor(a): Jürgen Denker
Âmbito: IECLB
Natureza do Domingo: Último Domingo do Ano Eclesiástico - Cristo Rei

Testamento: Novo / Livro: Mateus / Capitulo: 25 / Versículo Inicial: 1 / Versículo Final: 13
Título da publicação: Proclamar Libertação / Editora: Editora Sinodal / Ano: 1985 / Volume: 11
Natureza do Texto: Pregação/meditação
Perfil do Texto: Auxílio homilético
ID: 17774
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