Mateo 10.26-33 - Mateus 10.26-33

Auxílio Homilético

19/06/2005

 Prédica: Mateus 10.26-33
Leituras: Jeremias 20.7-13 e Romanos 5.12-15
Autor: René Krüger
Data Litúrgica: 5º Domingo após Pentecostes
Data da Pregação: 19/06/2005
Proclamar Libertação - Volume: XXX


1. Introducción

El texto de Mt 10.26-33 pertenece al llamado discurso misionero del evangelio de mateo y se propone fortalecer a los discípulos que pasan por situaciones de persecución y cuya reacción natural es el miedo. Jesús brinda varias razones por las cuales el temor en última instancia carece de fundamento.
Mateo incorpora aquí el material de la fuente de dichos (también llamado “documento q”, del alemán quelle, fuente), introduciendo algunas simplificaciones (cf. Lc 12.2-7). Los v. 26-31 forman una unidad en la que el v. 31 retoma la orden de no temer del v. 26. Originalmente se trataba de dichos de orígenes separados, que fueron compaginados para formar una composición coherente.

Bajo la rúbrica general del pasaje no temer (repetido tres veces en los v. 26, 28 y 31) se presentan los siguientes elementos:

– la proclamación pública de lo que hasta ese momento fue secreto;
– lo que no hay que temer y lo que sí hay que temer (relación cuerpo-alma);
– dos ejemplos que indican que no es necesario temer (los pajarillos – los cabellos de la cabeza).

2. Repaso exegético

v. 26–27: A pesar de las persecuciones y los problemas que sobrevendrán a quienes proclaman el evangelio del reino, los discípulos no han de temer a sus perseguidores. Éstos habían sido retratados en los versiculos anteriores.

El evangelio, originalmente encubierto y oculto (acaso en referencia al llamado secreto mesiánico), debe hacerse manifiesto y claro a través de la proclamación pública, respaldada por las actitudes concretas de vida de los miembros de la iglesia. El “garante” de esta proclamación es dios mismo, como lo sugieren los verbos puestos en pasivo divino será manifestado y será sabido: Dios es el agente activo que obra a través de sus enviados. Evidentemente Jesús está preparando a sus seguidores para la tarea que deberán emprender después de la pascua, de allí el contraste entre el tiempo presente (es decir, la vida terrenal de Jesús) y el desarrollo futuro. A pesar de un ambiente general teñido de colores escatológicos, el texto está hablando de la misión de la iglesia y no del juicio final. La instrucción paciente realizada por Jesús junto a sus discípulos debe sobrepasar los círculos fundadores y llegar a todas las personas. El mensaje cristiano no es una doctrina esotérica o de misterios, sino una buena noticia para toda la humanidad. La luz puede tomarse como la iluminación que traerá la pascua para todo el movimiento. Aquí parece haber una cierta analogía a las parábolas del crecimiento, en las que de una semilla pequeña y de manera casi oculta se forma una planta fructífera y enorme.

v. 28: El término psyjé, alma, debe ser tomado en un sentido amplio y no sólo como el “principio de vida” que anima el cuerpo. Psyjé remite a la dimensión del espíritu que sobrepasa la limitación de la muerte física. Apunta a la vida eterna junto a dios. El término destruir no implica aniquilación, sino castigo eterno (cf. Mt 5.22). El objetivo del dicho no es la descripción de futuras experiencias de fuego infernal, sino la instalación de la dimensión del correcto temor: no temer a los perseguidores, sino únicamente a dios. Frente a su autoridad merman totalmente las figuras humanas que pueden oponerse a la proclamación del evangelio, perseguir e incluso matar a los discípulos.

Si la misión universal es voluntad y obra de Dios a través de los discípulos, éstos no necesitan temer. Lo peor que les puede pasar – en términos de persecuciones – es la muerte del cuerpo (sôma). Pero ellos son más que cuerpo. Son imagen de Dios, unidad de cuerpo-alma-espíritu. Aquí el texto refleja la influencia del judaísmo helenístico y de la teología contemporánea del martirio que se había desarrollado en aquel entonces. Los perseguidores matarán el cuerpo, pero sólo Dios tiene poder sobre el alma o espíritu, y de esta manera, sobre la persona entera. Por ello se ha de temer sólo a dios, el juez universal, y no a individuos humanos. Lejos de infundir miedo, pánico o terror frente a dios, la propuesta bíblica del temor a Dios implica obediencia y confianza; y aquí se trata concretamente de la obediencia al mandato misionero y de la confianza en la guía de dios.

No es adecuado elaborar especulaciones sobre el dualismo alma – cuerpo, un estado intermedio del alma entre la muerte y el juicio final, alguna diferencia cualitativa entre los mártires y quienes no lo son, o la calidad indestructible del alma. Estas cuestiones no se hallan en el foco del interés del dicho.
El énfasis en la libertad frente al temor ante perseguidores era sumamente importante en el contexto de la misión de la iglesia naciente, pues ésta debía desarrollar su tarea en un mundo hostil que respondía de múltiples maneras, moviéndose entre los extremos de la indiferencia y la burla hasta la reacción violenta y fatal. El NT contiene múltiples textos que dan testimonio de estas reacciones.

v. 29: Ambas ilustraciones se enmarcan en la confianza total en la providencia divina, característica de la fe bíblica, que además del ser humano incluye toda la naturaleza. Dios presta atención irrestricta incluso a las cosas más pequeñas: la vida de los pajarillos más baratos, el número de nuestros cabellos. Dios se preocupa por los gorriones cuyo valor para el ser humano es la mitad de la moneda más pequeña. Dios se preocupa también por la cantidad de nuestros cabellos. ¿Hemos pensado alguna vez en este detalle de nuestro cuerpo? ¡Qué le hace al montón si se cae un pelo de la cabeza! Quizá sólo se nos ocurra preocuparnos por esta “insignificancia” cuando empieza a caerse este atribuyo decorativo. El v. 31 sacará una deducción decisiva de lo expuesto, anticipándola con la referencia a vuestro padre.

Por la larga tradición cristiana estamos tan acostumbrados a la formulación nuestro padre que la misma ya no nos impacta; pero tengamos en cuenta el carácter novedoso de la misma en la época neotestamentaria. Jesús introdujo una profunda dimensión de confianza e intimidad en la relación con dios, invocándolo como padre mío, padre nuestro. Esta formulación, que tiene como antecedente veterotestamentario sólo Is 63.16 y 64.8, se hizo común en el NT, de lo cual dan testimonio el padrenuestro y diversas salutaciones epistolares. La alusión a los pajaritos remite al ejemplo del sermón del monte sobre la alimentación, MT 6.26; mientras que la referencia al número de cabellos remite de manera original (empleando quizá un dicho conocido) a la idea expresada también en 1 Sm 14.45; 2 Sm 14.11; Lc 21.18 y At 27.34. En estos textos se subraya el hecho de que ni siquiera un cabello puede caérsele a alguien sin el consentimiento de dios. Hay, pues, hay una doble profundidad que espera que la recuperemos: el concepto de dios nuestro padre y la certeza de la protección total (que no debe confundirse con garantía de vida).

v. 31: La conclusión de este planteo radical es una nueva insistencia en no temer, indicándose el valor superior de las personas con respecto a los sencillos pajaritos. Dios tiene poder, conocimiento y cuidado como para proteger lo suficientemente a los discípulos de todo peligro y mal. Si los pajarillos valen apenas la mitad de una minúscula moneda de ínfimo valor, pero su vida igualmente está bajo el control de vuestro padre, cuánto más valen los creyentes (véase también Mt 12.12, donde se compara el valor de la vida de un hombre con el de una oveja). La lectora y el lector son invitados a sacar la deducción superior: cuánto más nuestro padre se preocupará por nosotros.

v. 32-33: Mediante apretadas palabras de tono escatológico y dos versículos puestos en estricto paralelismo antitético, Jesús sintetiza la enorme importancia del testimonio. Hasta aquí el discurso se había centrado en el mensaje del reino que los discípulos deben proclamar aún en medio de la oposición y el sufrimiento. Ahora el discurso pega un salto y coloca a la persona misma de Jesús en el centro del testimonio, estableciendo de esta manera una relación intrínseca entre el evangelio del reino y Jesucristo. Al mismo tiempo, el discurso subraya la relación especial entre Jesús y Dios su Padre; una relación que también es compartida por los discípulos por tratarse de vuestro Padre.

La traducción dice confesarme. El griego dice homologêsei en emoí, reproduciendo un arameísmo (no un hebraísmo). Traducido literalmente resulta confesar en mí, y contiene un sentido de unidad con Cristo y de Cristo con quien lo representa con su confesión.

La confesión pública de Jesús implica aceptación de su mensaje y un discipulado o seguimiento comprometido. La misión y la identidad de los mensajeros van de la mano. El testimonio no es algo opcional, sino que es directamente una demanda. Las palabras de Jesús, que combinan hábilmente el requerimiento con la promesa (en su versión positiva y negativa), suministran una motivación adicional a la realización de la misión, anunciando el ambiente hostil en el que la misma debe llevarse a cabo. El empleo del término cualquiera amplía el círculo de los destinatarios más allá de los doce discípulos a quienes se dirigía originalmente la arenga misionera.

Negar a Cristo es mucho más que ocultar la creencia personal. Es decirle no, repudiarlo públicamente, rechazarlo. En términos religiosos se trata de apostasía. Rechazar a Jesús implica ser rechazado por él delante del padre. Mc 8.38 contiene la misma idea (Mateo omite este versículo).

Que estas palabras se muevan en un esquema de recompensa, es decir, de premio y castigo, sólo puede espantar a alguien que se haya adaptado totalmente a la mentalidad de la gracia barata, donde todo da igual y según la cual toda exigencia de decisión y acción huele a “justificación por las obras”. Muy por el contrario, la relación dialéctica entre la confesión y la gracia por una parte y la negación y el castigo por la otra fue asumida desde temprano por los autores neotestamentarios, como lo evidencia, p. ej., 2 Tm 2.12: si sufrimos, también reinaremos con él; si le negáremos, él también nos negará.

3. Reflexionando con el texto

– El mensaje del reino no es una enseñanza filosófica o religiosa más entre tantas otras que circulan por la historia y el mundo. Ni siquiera cabe hablar de la doctrina más atractiva, bonita o convincente que otras. El mensaje contiene un núcleo viviente, y ése es Jesucristo mismo. La misión no consiste en contar “cosas” de Jesús o sobre él, sino en llevar a Jesús mismo a todas las personas mediante el testimonio en palabras, actitudes y hechos. Por ello la relación personal de todo testigo con Jesús es decisiva a la hora de dar testimonio. Al mismo tiempo la relación con Dios sólo es posible a través de la relación con Jesús. De allí que rechazar a Jesús equivalga a rechazar a Dios mismo. Aquí late la cristología de Mateo, que no tolera ningún tipo de neutralidad. Frente a esta exclusividad cayeron todas las fronteras levantadas por las formas tradicionales de la religiosidad de aquel entonces, ya que ningún profeta, maestro, rabí o líder era capaz de pronunciar con autoridad palabras similares. El énfasis en este carácter único de Jesús es uno de los grandes aportes de Mateo.

– Al proclamar de manera auténtica el evangelio, siempre hay que contar con algún tipo de oposición. Cuando esta oposición aumenta de tono y se convierte en hostilidad abierta, los mensajeros y las mensajeras pueden confiar en Dios y superar su miedo. El mensaje debe ser proclamado y Dios mismo se preocupará por sus siervos y siervas, cuya existencia temporal y eterna está en las manos de Dios. En tiempos de dificultad para el testimonio la iglesia siempre ha encontrado una fuente de coraje en estas palabras de Jesús.

Por una parte es cierto que no nos encontramos en el mismo ambiente hostil que debieron enfrentar los primeros discípulos y discípulas de Jesús. A través de un largo proceso, la tolerancia en materia religiosa se ha ido imponiendo paso tras paso en occidente, tanto a nivel de las conciencias como de la legislación. De esta manera pudieron afirmarse los derechos fundamentales de la libertad de pensamiento y de fe y práctica religiosas. Pero por otra parte el carácter oficial y masivo que adquirió el cristianismo en muchos países occidentales ha achatado la seriedad del evangelio; y lamentablemente muchas iglesias han optado por mantener a masas nominalmente “cristianizadas” en su seno en vez de plantear las exigencias del evangelio, lo cual implica el riesgo de perder eventualmente a muchos indecisos y sobre todo a los cadáveres de fichero. Sobre todo nuestras iglesias históricas sufren bajo este peso de su propia historia. Y si bien quedan por aquí y por allí considerables bolsones de masas tradicionalmente evangélicas, frecuentemente la predicación dominical y la instrucción cristiana no se animan a plantear el carácter contracultural de la fe y la práctica evangélicas, pues eso podría restar “miembros” – proceso éste que de todos modos se encarga de acelerar la secularización. Por doquier se nota una acomodación de la predicación a lo que la gente “quiere oír”. Un movimiento con un fuerte impulso contracultural, con un modelo alternativa de vida, con énfasis en la comunidad y la solidaridad, derivó en muchos lugares del mundo en un sentimiento que se parece más a las ofertas de sentirse bien (Wellness y Fitness) que a los planteos desafiantes de Jesús.

4. Rumbo a la predicación

El texto es muy denso y será difícil si no imposible tratar todos sus contenidos en un solo sermón. Necesariamente habrá que tomar una opción a la hora de preparar la predicación. A la manera de sugerencia puede pensarse en el siguiente esquema:

1) Descripción – en términos algo exagerados – de un “cristianismo de Wellness”: Todo anda bien en la comunidad, todo está en orden, somos todos buenos, todos vamos al cielo, se tolera y se acepta todo, estamos de acuerdo con el desarrollo general de la sociedad y del país, nos adaptamos perfectamente al estilo de vida actual, la iglesia tiene presencia pública, su voz tiene peso, aparecemos en la televisión, somos ciudadanos respetables y respetados, no ofendemos ni molestamos a nadie, nadie nos ofende ni molesta.

Como ilustración podría mostrarse alguna estadística de ingresos, construcciones, crecimiento; o también algunas fotos del templo y sus decoraciones y eventualmente de alguna celebración muy emotiva, como el culto de Navidad con la iglesia repleta.

2) En diálogo con la comunidad, señalar qué elementos de este cuadro de un “cristianismo de Wellness” contradicen la imagen bíblica de la comunidad creyente. ¿Dónde la adaptación al estilo de vida común y corriente es abandono de la voluntad de Dios? ¿Qué tipo de presencia pública quiere Jesús para su iglesia?

3) Señalar algunas líneas a partir del texto bíblico: ¿Qué implica hoy confesar públicamente a Jesús con el testimonio explícito (evangelización y misión) respaldado por el propio estilo de vida de los miembros y la iglesia como institución? ¿En qué aspectos la iglesia puede ofrecer modelos alternativos de vida, dónde debe insistir en la solidaridad, en qué cuestiones somos llamados a vivir “contra la corriente”? Para que esta parte no se reduzca a un apelo moralista o legalista, conviene subrayar que es un enorme privilegio el haber sido elegidos y elegidas por Dios para anunciar a Jesucristo al mundo; y que antes de sentirnos agobiados por las exigencias, podemos sentirnos contentos porque Dios nos tiene semejante confianza.

Bibliografía

Hanger, Donald. Matthew. Dallas, Texas: Word Books Publisher. Word Biblical Commentary, 1993 (versión electrónica).
Keener, Craig s., The IVP Bible Background Commentary. NT. Downers Grove, Illinois: Intervarsity Press, 1993. (versión electrónica).
Wiefel, Wolfgang, Das Evangelium nach Matthäus, THHKNT 1. Leipzig: Evangelische Verlagsanstalt, 1998.


Autor(a): René Krüger
Âmbito: IECLB
Natureza do Domingo: Pentecostes
Perfil do Domingo: 5º Domingo após Pentecostes
Testamento: Novo / Livro: Mateus / Capitulo: 10 / Versículo Inicial: 26 / Versículo Final: 33
Título da publicação: Proclamar Libertação / Editora: Editora Sinodal / Ano: 2004 / Volume: 30
Natureza do Texto: Pregação/meditação
Perfil do Texto: Auxílio homilético
ID: 23579
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Portanto, já que vocês aceitaram Cristo Jesus como Senhor, vivam unidos com ele. Estejam enraizados nele, construam a sua vida sobre ele e se tornem mais fortes na fé.
Colossenses 2.6-7
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